Pollo con pimientos rojos y verdes

El pollo es la carne más socorrida y más agraciada a la hora de cocinar para mí. Permite añadirle tanto dulces como salados, diversas salsas, y siempre tiene un resultado estupendo. Ya por supuesto con el añadido, de ser una carne no grasa y poco calórica.


Ingredientes:

  • 1/2 pollo troceado (puedes usar medio kilo de pechuga de pollo, o muslo de pollo deshuesado)
  • 1 cebolla grande blanca
  • 2 dientes de ajo
  • 1 chorrito de salsa de soja
  • Albahaca fresca
  • 1 pimiento verde
  • 1/2 pimiento rojo
  • Aceite de oliva

Preparación:

En una sartén con un poco de aceite salteamos los pimientos cortados en tiras. Cuando estén crujientes apartamos. El punto del pimiento es como cuando hacemos fajitas mejicanas. Mientras ponemos el pollo en trozos o si es pechuga en tiras a macerar con la salsa de soja, el ajo picadito, las hojas de albahaca y la cebolla.

En la misma sartén salteamos el pollo hasta que quede caramelizado con la salsa de soja. Por último añadimos los pimientos y revolvemos un poco para que se mezclen los sabores.

Los pimientos si se te han pasado, no ocurre nada que está igual de sabroso el plato. Hay quienes prefieren ese punto crujiente y otros que prefieren la verdura siempre pochada.

Lasagna de Carne Sencilla

Receta para Julián para que practique en casa. Esta lasaña de carne es la receta más sencilla que he conocido de este plato, y a mi personalmente es la que siempre me ha gustado más y hemos hecho toda la vida en casa. Hay muchas variantes de la lasaña que con tiempo iré poniendo en el blog, pero quería comenzar con la más básica.


Ingredientes para cuatro personas:

    Para la bechamel:

  • 1/2 litro de leche
  • 2 cucharadas soperas rasas de maicena
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Sal, pimienta y nuez noscada
  • Para la carne picada:

  • 1 cebolla y dos dientes de ajo
  • 1/2 kg. de carne picada de ternera
  • 1 kg de tomates colorados o 1 lata de 250gr de tomate triturado
  • 1 ramillete de albahaca fresca
  • Orégano, sal. azúcar y aceite

  • Para montar el plato:

  • 10 placas de lasaña
  • 250 gr. de queso mozarella en lonchas
  • 200 gr. de jamón cocido en lonchas.

Preparación:

Antes de nada puntualizar en las placas de lasaña. Existen dos tipos en el mercado, las precocinadas o las secas enteras. La diferencia son los tiempos. Evidentemente las precocinadas son más cómodas ya que las sumerges antes en agua caliente unos minutos y ya están lista. Las otras tienes que poner a hervir en una olla mucha agua y un poco sal, e ir introduciendo las placas para que se cuezan y remover con cuidado para que no se te peguen y no se te rompan. Luego has de escurrirlas muy bien para que no den agua a nuestro plato.

Solventado el tema de las placas, lo primero es ir preparando nuestra carne. En una sartén ponemos un chorrito de aceite y nuestra cebolla y ajo bien picaditos. Cuando estén ya en su punto añadimos la carne que sofreímos bastante con el orégano y sal que le hemos echado. Una vez la carne ya esté bien hecha añadimos la salsa de tomate o los tomates frescos ya triturados y pelados por supuesto. Junto con el tomate agregamos una cucharadita de azúcar, sal y la albahaca fresca. Dejamos freir hasta que la salsa reduzca y el tomate haya perdido todo el agua. Lo notaremos también porque el aceite empieza a subir y lo ves en los filos de la sartén.

Una vez finalizada la carne comenzamos a montar la lasaña. En un recipiente rectangular para horno añadimos mantequilla y untamos para que no se pegue nada después. Ponemos una primera base de placas de lasaña, una de jamón cocido y otra de queso. Añadimos la carne picada encima. Y así repetimos hasta que siempre la última sea de placas de lasaña.

Reservamos un poquito del queso para el final. Ahora hacemos la bechamel, poniendo en un cacillo la mantequilla a derretir. Diluimos en un poco de leche las dos cucharadas de maicena. Añadimos a la mantequilla, la leche, la pimienta, la nuez noscada y la sal. Ojo, y no abusad de estas especias u os estropeará la salsa. Cuando comience a hervir añadimos la mezcla de leche y maicena y entonces empezará a espesar. No paramos de mover y dejamos que hierva un par de minutos. Probamos de sal y lista la bechamel.

Entonces ya simplemente añadimos la bechamel por encima de nuestra lasaña y colocamos el queso reservado. Calentamos el horno al máximo en posición de gratinador e introducimos la lasaña. Cuando veamos que se pone morenita ya podemos sacar y degustar.

La lasaña es además un plato que de un día para otro es mucho más rico porque ha cogido más cuerpo, se solidifica y se unen mejor los ingredientes, pero creo que está buena de cualquier forma.

Cazuela de patatas con rape

Como puse en la anterior receta, la cazuela de patatas ofrece muchas combinaciones y entre las más populares cabe destacar la cazuela con rape. Podemos agregarle ingredientes como guisantes o zanahorias si queremos darle un toque más colorido y con otros sabores. El majaillo como comenté también es algo opcional

Si el rape va a ser congelado os recomiendo que no volváis a congelar el preparado y sólo gastéis lo justo para la comida del día.


Ingredientes para 4 personas:

  • 3/4 kg. de patatas
  • 4 colitas de rape
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de agua
  • 2 zanahorias
  • 1 tomate maduro
  • 1 pimiento
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 1 rebanada de pan
  • 25 gr de almendras
  • Azafrán
  • Sal, Aceite, Perejil y Laurel

Preparación:

En una sartén pequeña ponemos una cucharadita de aceite y los ajos peladitos. Antes de que se doren echamos las almendras y la rebanada de pan. Removemos un par de minutitos y apartamos. En el vaso de la batidora, echamos nuestra preparación y añadimos medio vaso de agua y batimos. Nos quedará una pasta blanca con motitas de las almendras que reservaremos por ahora.

Partimos la cebolla y el pimiento en trozos grandes, nada de menudillo y los ponemos en una sartén con un chorreón de aceite de oliva. Sofreímos un poco las verduras y añadimos por último el tomate y el vino blanco. Esperamos a que evapore el alcohol del vino para retirar el sofrito del fuego. Ahora si queremos podemos batir todos los ingredientes si no queremos trocitos de verdura por ahí.

Cuando hacemos este guiso con pescado procedemos al revés, primero cocemos las patatas y luego el pescado ya que éste es muy delicado y si lo ponemos el mismo tiempo que las patatas de desharía en nuestro guiso.

Por tanto en una cazuela añadimos ahí todo nuestro sofrito , la hoja de laurel, las patatas, el azafrán y la zanahoria cortada en rodajitas finas.

Cuando las patatas estén casi en su punto añadimos entonces nuestras colitas de rape troceadas y el perejil. Esperamos unos diez minutos y probaremos el caldo para añadir la sal, ya que el pescado siempre da un sabor más fuerte que la carne y es mejor rectificar de sal que no al contrario.

A modo opcional podéis enriquecer esta receta con unas almejas que añadiríamos en el momento de agregar el pescado bien lavaditas. Si agregáis guisantes, pues los echáis junto con al zanahoria y patata para que queden bien cocidos.

Guisaillo de Patatas

Hacía tiempo que no ponía recetas de platos tradicionales de mi Málaga querida y con los que nuestras madres nos han “alimentao” toda la vida aunque pusiéramos resistencia en comerlos, ya que un plato de espaguetis con esa edad, no lo perdonábamos.

Este guiso tiene numerosas formas de realizarse cambiando el ingrediente con el que queramos acompañar las patatas. Si queréis hacerlo para congelar, os recomiendo que sólo hagáis el sofrito con la carne y el jugo o caldo. Luego cuando descongeléis coced las patatas. Al mismo tiempo tampoco recomiendo que lo comáis de un día para otro porque la patata se estropea y endurece. Es mejor hacer menos cantidad y apartar que reservar para día siguiente.


Ingredientes para 4 personas:

  • 3/4 kg. de patatas
  • 250 gr. de ternera para guisar
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de agua
  • 1 tomate maduro
  • 1 pimiento
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 1 rebanada de pan
  • 25 gr de almendras
  • Azafrán
  • Sal, Aceite y Laurel

Preparación:

En una sartén pequeña ponemos una cucharadita de aceite y los ajos peladitos. Antes de que se doren echamos las almendras y la rebanada de pan. Removemos un par de minutitos y apartamos. En el vaso de la batidora, echamos nuestra preparación y añadimos medio vaso de agua y batimos. Nos quedará una pasta blanca con motitas de las almendras que reservaremos por ahora.

Partimos la cebolla y el pimiento en trozos grandes, nada de menudillo y los ponemos en una sartén con un chorreón de aceite de oliva. Sofreímos un poco las verduras y añadimos inmediatamente la carne que previamente habremos troceado si es que no nos la han partido en la carnicería.

Recuerda limpiar bien los trozos de grasa o nervios que a veces dejan. Que no te corten tampoco los trozos excesivamente grades.

Sofreimos la carne para que cierre bien los poros y añadimos el tomate también troceado en grandes piezas. Añadimos la sal y dejamos que fría unos cinco minutos todo junto.

Preparamos una olla exprés y añadimos ahí todo nuestro sofrito , la hoja de laurel, y vertemos el vaso de vino blanco. Cerramos la olla y si es rápida en 15 minutos estará lista la carne y tierna y si tienes de las normales unos 25 minutos.

Cuando habramos la olla podemos comprobar que la carne esté blandita no deshecha. Si os quedó dura dejáis cinco minutos más. En este paso hay personas que sacan las verduras y las pasan por la batidora. Es opcional.

Agregamos las patatas que partimos en cachos como para ensalada y añadimos nuestro majaillo de almendras. De nuevo echamos sal al gusto y el azafrán. Una vez que hemos puesto todo en la olla calculamos el agua a añadir. Tenemos que tener en cuenta que las ollas exprés pierden ya poca agua, además de toda la que desprenden las verduras y la carne. Por tanto primero siempre añadimos las patatas y luego agregamos el agua necesaria tan sólo para cubrir.

Y ya es el momento de cocer juntos todos los ingredientes hasta que las patatas estén bien hechas. Con el majaillo espesa un poco este guiso. Hay quien lo hace sin él. Yo lo recomiendo porque le da un gusto especial, pero si no tenéis las almendras, sin él sale igual de estupendo.

Lomo de cerdo a la sal

La otra noche estuvimos de cenita con los amigos (te echamos de menos Dolo), y se me ocurrió hacer algo rápido, típico de mi tierra o al menos que se come bastante, y que para aparatos digestivos delicados como el mio, va muy bien.
El lomo a la sal no requiere de gran maña, ni experiencia en cocina, simplemente tener los ingredientes, un recipiente adecuado y un buen horno.

Ingredientes para 5 personas:
- 1 Cinta de lomo de 1,5 o 2 kg.
- 2 Kg de sal gruesa
- Mostaza, romero y tomillo

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Preparación:

En un plato untamos la carne con la mostaza, el tomillo y el romero. Si no tienes estas especias, da igual, sale bueno de cualquier forma, pero esta mezcla de ingredientes le da un saborcito rico. Mientras en el recipiente para el horno hacemos una capita en el fondo de sal para asentar encima el lomo.

Antes cuando comentabada el recipiente adecuado, me refiería a que quepa la carne bien, que tenga profundidad, porque al tapar la carne con la sal es mejor que los laterales queden bien cubiertos y así se aprovecha bien la sal. Cuanto más grande es el recipiente, más sal nos va a requerir. Normalmente la medida de sal que os pongo es suficiente para esa cantidad de carne, pero es algo de lo que no debes escasear. Tiene que quedar bien bien cubierto.

Hay personas que van humedeciendo la sal conforme la van echando encima del lomo para que quede la capa más dura y sea más fácil de cubrir. Es un buen truco. No tengáis miedo de echar sal que no va a tomar sabor la carne.

Metemos en el horno a 180 grados durante una hora. Este tiempo puede variar. El truco está en que la sal conforme va asándose la carne en el interior y va soltando sus jugos, se endurece y hace una capa gruesa y dura. Cuando la carne está hecha, siempre merma y al despegarse de la sal rompe un poco ésta en la parte superior. Cuando vemos que está rota y se vislumbra un poco dorado por dentro, es que está lista.

El siguiente paso es sacar la carne. Ve apartando la sal sobrante y la corteza dura superior da un golpe seco con una paleta de madera por ejemplo. Se romperá en varios trozos y comienza a apartarlos. Cuando tengas toda la superficie libre, saca el lomo y ponlo en un trapo. Verás algunos cachitos de sal pegados, simplemete aparta con un cuchillo o con un trapito húmedo. Procura siempre que quede limpia de sal para que no te de mal sabor al pillar un granito cuando la comas.

Una vez limpia córtala en rodajitas finas. Cuando está fria es cuando mejor se corta. Acompaña con ensaladilla, mahonesa, siempre con algo que lleve algo de salsa, ya que la carne es limpia y sequita. Se puede comer también sandwichs con lechuga, tomate y mahonesa. Aguanta además varios dias en la nevera. Es una receta de la que se saca mucho provecho sobre todo si váis a ser más de cuatro en la mesa.

CONSEJOS:
Cuidado con la sal que está hirviendo y quema muchísimo.
Siempre usa protector para las manos.
No tires la sal en una bolsa de plástico que la derrite, mejor en el fregadero con agua fria (se derreterá seguro) o dejar en un repiente de horno hasta que enfrie.

Brochetas de pollo con salsa de queso

Esta receta cuando la leí en el blog de directoalpaladar me encantó y me propuse hacerla porque es sencilla y le ví una pinta buenísima aunque yo la hice algo más simple.

Ingredientes: Para dos personas.

2 Pechugas de pollo, una cebolla fresca, tomatitos cherry los que precise, un trozo de unos 100 gramos de queso de cabra en rulo, 1 bote de 200 ml. de nata líquida, sal, aceite y orégano.

Preparación:

Cortar las pechugas de pollo en dados, sal y orégano. Corta las cebollas y prepara los pinchos poniendo un tomate cherry, cebolla y un trozo de pechuga de pollo. Y así rellenando las brochetas.  Mientras en un cazo pon una cucharadita de mantequilla y cuando esté fundido y agregar la nata y el queso desmenuzado. Mover hasta que se diluya completamente y de un hervor.

Cuando las brochetas estén asaditas echar un poquito de salsa encima de ellas y a zampar!!.

 

Filetes con salsa de Boletus

Lo más importante de esta receta es la salsa en sí que puedes acompañar con cualquier carne de cerdo o incluso pollo. Creo que son las carnes más apropiadas por su sabor para acompañar con salsas que contengan nata.  Como esta noche no estaba muy ingeniosa para saber que hacer con una bandeja de boletus que compré en el Carrefour, se me ocurrió probar la mezcla de la seta con nata. Siempre había usado la nata con champiñones de toda la vida, pero esta mezcla me resultó muy buena y no hacen falta tantos ingredientes para elaborarla.

Ingredientes para dos personas:

  • 1 bote pequeño de Nata para cocinar
  • 1 bandeja de unos 300 gr. de surtido de boletus
  • 1 Cebolla pequeña
  • Vino Blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • 7 Filetes de cinta de lomo de cerdo

Preparación:

Salsa: Lo primero que elaboré fue la salsa. En una sartén puse un chorrito de aceite oliva y le agregué la cebolla muy picadita. Mientras la cebolla se iba pochando, enjuagué muy bien los boletus para quitarle las arellinas y les corté los rabitos que siempre están mas duros y contienen restos.  Dejé algunas de las setitas enteras ( las que eran de tamaño medio y las pequeñitas) y  las otras simplemente las corté en rodajitas finas.

Cuando la cebolla estaba en su punto, añadí las setas, un chorrito de vino blanco, sal y pimienta. Las tapé y puse el fuego unos cinco minutos fuerte y luego dejé en el mínimo para que se fueran, como dicen los cocineros, caramelizando con el aceite.

Pasados unos diez minutos ya estaban perfectas así que les eché la nata líquida. A veces la nata viene bastante espesa y deja poca maniobra para mezclar bien con el resto de ingredientes. Yo particularmente le agregué un chorrito muy pequeño de leche para ponerla algo más suave y dejé hervir unos minutos. Al final rectifiqué de sal.

Una vez finalizada la salsa retiro del fuego y pongo otra sarten con un poco de aceite y aso los filetes de cinta de lomo salpimentados. Los retiré antes de que se hicieran del todo pero ya tomaban colorcito dorado.

Por último los agregué a la salsa y removí dos minutillos para terminar de cocinarse y se mezclaran todos los sabores.  A mi me gusta hacerlo así porque la carne suelta también jugos al cocinarse y dan un punto de sabor distinto a la salsa. También se puede la carne simplemente asar y luego acompañar con la salsa sin necesidad de mezclar como hice antes.

A mi me gustó y no te digo nada a Marcos… eso sí, para cenar me resultó algo pesada.

Paletilla de cordero a la menta

Paletilla de cordero a la mentaAhora que los precios de ciertos alimentos han vuelto a la normalidad, podemos guisar una buena pieza de cordero o cabrito al horno, que no da trabajo y resulta una delicia para el paladar. En la última ocasión hemos degustado una paletilla de cordero a la menta, toma nota de la receta que seguro te gustará.

Los ingredientes 1 paletilla de cordero de 1 y ½ kilo aproximadamente, también puedes hacerlo con pierna o espalda de cordero, 1 cebolla, 3 dientes de ajo, 1 vasito de vino rancio, 1 cucharada de mostaza, el zumo de 2 limones, 1 ramita de menta fresca, aceite de oliva, sal y pimienta.

La preparación A ser posible, que el carnicero te prepare la pieza para el horno, con los cortes pertinentes, deposítala en la fuente de horno y sazónala con pimienta negra y sal. En un mortero machaca los ajos, la cebolla y la mitad de la menta, agrega aceite de oliva, el vino, el zumo de los limones y la mostaza, mezcla bien y sazona también con sal y pimienta.

Cubre la pieza de cordero con este preparado y deja macerar durante un par de horas. Posteriormente, pica el resto de la menta y espolvoréala sobre la carne e introdúcela en el horno previamente precalentado a 180º C durante 1 hora y 45 minutos aproximadamente. En este tiempo, da la vuelta tres o cuatro veces a la carne y riega con el jugo de la bandeja.

La degustación Pocas palabras ante un asado de estas características, seguro que ya te lo imaginas y se te está haciendo la boca agua, pues manos a la obra y ¡que aproveche!