Porra Antequerana

Para mi esta receta es de mis preferidas de la gastronomía andaluza. No sólo por lo fácil que resulta hacerla, sino que además está tan rica para comer en el verano. La porra y el gazpacho siempre han ido de la mano durante muchísimos años en las cocinas andaluzas. Son platos sencillos, muy económicos que en aquellos tiempos era fundamental, y además te reporta todo lo que necesita el cuerpo en vitaminas y proteínas.

Esta es la forma como a mí me enseñaron a hacerla. Probablemente cada casa tenga su truco, pero los ingredientes al final son siempre los mismos.

Ingredientes:

  • 1 kg. de tomates maduros carnosos. (Valen los de pera)
  • 500 gr. de pan blanco duro. No vale mezcla.
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 2 Huevos duros
  • 150 gr. de jamon serrano en taquitos
  • 1 Lata de atún (opcional)
  • Medio vaso de agua.
  • Sal, aceite y vinagre.


Preparación:

Lava muy bien los tomates y quítales la parte dura. Trocéalos. Desmorona el pan lo máximo que puedas y échalo en un bol grande. Añade los tomates troceados, el ajo picado, un poco de agua y un chorreón de aceite. Mezcla todo con una paleta de madera para que vayan los jugos del tomate y del aceite absorviéndose con el pan. Déjalo ahí unos quince minutos.

Mientras cuece los huevos. Una vez cocidos, pélalos y pícalos.

Con la batidora tritura la mezcla de tomate y pan hasta que quede hecho como una sopa espesa roja o anaranjada, dependiente de la madurez del tomate. Si ves que sale demasiado espesa y no se mezclan bien los ingredientes añade el resto del agua. Otras veces los tomates tienen mucho jugo y con ello es suficiente para que salga espeso sin tener que añadir el agua.

Una vez que esté todo muy bien triturado, pásalo por el chino usando el accesorio de agujeros mas fino que tengas. De esa forma dejará los restos de semillas y piel atrás dejando nuestra porra con una textura fina y sin ningún grumo. Añade en este momento la sal y vinagre que gustes.

Enfría en nevera muy bien la porra y sirve cada plato con un poquito de huevo y jamón picados. El atún es opcional ya que hay quien le gusta añadirlo a mayores.

Y esto es toda la receta. Eso sí, es un plato que alimenta mucho y o se sirve muy poquito como tapa, o si te comes un plato luego acompaña con una fruta y nada más.

Ensalada de Habichuelas Verdes

Ensalada típica de Málaga que siempre, o al menos a mí, saca de un apuro. Quién no tiene patatas y unas habichuelas congeladas a mano?. Se puede comer templada o fría. Es muy nutritiva con lo que normalmente no se pone de acompañamiento.

Ingredientes para cuatro personas:

  • 1 Kg. de patatas
  • 4 Huevos.
  • 2 Latas de atún.
  • 300 gr. de habichuelas verdes redondas o planas.
  • 1 Cebolla pequeña fresca.
  • Sal, Aceite.
  • 2 Limones.

Preparación:

Cocer las patatas peladas y cortadas en rodajas gruesas. Cocer en otro recipiente las habichuelas y los huevos.

Una vez cocidas todas las verduras, escurrir muy bien. En una ensaladera primero ponemos las rodajas de patatas bien extendidas. Añadimos después las habichuelas. Pelamos los huevos cocidos y cortamos en rodajitas menuditas y añadimos también junto con el atún.

En un cuenco picamos la cebolla muy menuditas, y agregamos la sal, el aceite y todo el zumo de los limones. Cuando tengamos el aliño preparado lo agregamos por último a la ensalada y a disfrutar. Podemos adornar con perejil picado.

Pizza vegetariana

Receta para sparru. A pesar de que no podamos imaginar una pizza sólo de verduras, el resultado es riquísimo. En esta receta lo más importante, además de la masa y salsa de tomate caseras, es el queso elegido.


Ingredientes para la pizza:

  • 1 Masa de pizza
  • 1 kg. de tomates de pera
  • 1 Cebolla mediana
  • 1 Ramillete de Albahaca
  • 1 Bola de mozzarella búfala.
  • 1 o dos berenjenas dependiendo del tamaño.
  • Sal y azúcar

Preparación:

Precalienta el horno a 180 grados. Introduce la masa para que se haga un poco antes, si es masa fresca. Cuando veas que se infla entonces ya estará lista. Sácala del horno y que enfríe un poco.

Mientras preparamos la salsa de tomate. En una sartén honda con un chorro de aceite, saltea la cebolla picada fina. Cuando esté casi dorada, añade los tomates frescos triturados y pelados y un ramillete de albahaca. Añade la sal y una cucharadita de azúcar. Deja que hierva un rato y ve probando para rectificar la sal al gusto. Cuando ya esté la salsa espesa y veas en los “filitos” de la sarten subir el aceite, es que está lista. Aparta del fuego .

En otra sartén o en una plancha, unta un poco de aceite. Pon las berenjenas cortadas en rodajas muy finitas y ponlas a asar. Cuando estén morenitas apártalas. Corta la bola de queso también rodajitas finas.

Para montar la pizza, simplemente añade la base de salsa de tomate, las berenjenas y el queso. Métela en el horno y gratina durante 10 minutos. Luego adorna con un poco de albahaca fresca y ya está lista.

Si no tenemos berenjenas, podemos usar calabacines, champiñones frescos, cualquier verdura que nos guste y se nos ocurra. La base principal es como en todas las pizzas: masa, tomate y queso. El resto a nuestro antojo.

Masa de pizza casera

Desde luego que la primera vez que realizas la masa de pizza en tu casa y pruebas los resultados ya no quieres volver a comprar las masas prefabricadas. Yo personalmente he probado tanto las congeladas como las que venden frescas, y me parecen tan diferentes de sabor ambas y nunca se acercan a la masa que puedes probar en cualquier restaurante italiano o pizzeria que trabaje con masas hecha del día.

Es sumamente pesado amasar. O al menos a mi me lo resulta. Por lo tanto la primera vez que hice, pensé : “A la próxima hago más cantidad y congelo”. Y así fué. Todo lo que os sobre ni tirarlo ni nada. Lo separáis y guardáis en “tapes” y al congelador, que luego es sacar y preparar la forma de la masa. Se conservan estupendamente en el congelador.

Ingredientes:

  • 1 vaso de agua
  • 400 gr. de harina de fuerza
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 1 paquetito de levadura fresca. Aprox. 25 gr.
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

En un cuenco deshaz la levadura con un poquito de agua, hasta que se disuelva por completo. Mientras en un recipiente amplio, pon la harina, luego añade la sal y mezca. Haz como un volcán en el centro y añade el agua templada y el aceite de oliva.

Con una cuchara o un tenedor vas removiendo hasta que la masa se vaya separando de las paredes del recipiente. Luego en la encimera o en una mesa donde tengas un amplio sitio de trabajo, espolvorea un poco de harina y vuelca la masa ahí. Y manos a la obra. A amasar se ha dicho.

Ve haciendo bolas, estirando, aplastando, con los puños, con las palmas. Haz todos estos movimientos continuos hasta que la masa no se pegue mucho y alcancemos el punto en que quede fina. Si necesitas agregar más harina porque has echado más agua de la cuenta no pasa nada. Pero siempre haz estos añadidos de forma gradual, porque sino se endurece y todo el trabajo para el cubo de la basura.

Cuando la masa queda totalmente lisa y elástica, métela en un cuenco limpio con unas gotitas de aceite repartidas en él. Cubre con film transparente o un paño limpio y deja que fermente en un sitio cálido por lo menos una hora. Ya verás como la masa sube facilmente y dobla su volumen.

Una vez que ya está fermentada, aen tu mesa de trabajo amásala con los puños para eliminar los gases del fermento y ya divides en las porciones que quieras gastar en ese momento o las que quieras congelar.

Con la que vayas a preparar la pizza, estira la masa ya con un rodillo para que se pueda extender bien y quede fina. Si quieres la pizza más gruesa y esponjosa, puedes reposar esa masa estirada en harina en la bandeja ya del horno otros treinte minutos.

Puedes usarla también para hacer calzones, picolinas, y otras formas que quieras dar a tus pizzas y aperitivos.

Mi consejo es: usar siempre harina de fuerza y levadura fresca de panadero. Nada de royal ni otras harinas que no sale igual ni mucho menos. Y eso sí, hornea un poco la masa antes de añadir los ingredientes si es que son ya alimentos precocinados que sólo necesitan gratinar. Sino te puede quedar cruda.

Ensalada Caprese con Calabacín

Receta para “R0sk” que se quedó con las ganas de comer más.
Es una versión de la ensalada caprese tradicional sólo que añadiendo un ingrediente que da tanto juego como el Calabacín. Esta ensalada se toma templada y no esperéis mucho a zamparla que sino el tomate se pone muy estropeado.

Ingredientes para dos personas:

  • 1 Tomate carnoso maduro
  • 1 Bola de mozzarella de búfala italiana
  • Medio Calabacín
  • Piñones o Sésamo
  • 1 Rama de albahaca fresca
  • Sal, Aceite, vinagre ( de jerez o de módena)

Preparación:

El comienzo es igual que la ensalada caprese normal: Lavamos bien el tomate y lo cortamos en rodajas medianas por el lado del tomate en que queden más grandes. Extendemos las rodajas en el plato. Cortamos la mozzarella (yo uso la del mercadona que tiene buen sabor) en rodajas y calculamos que nos salgan tantas como las de tomate.

Cortamos en rodajas muy finas el calabacín bien lavado con su piel y todo. En una plancha de asar y con muy poco aceite si hiciera falta, doramos las rodajas y apartamos. En esa misma sartén salteamos los piñones o las semillas de sésamo según nos guste más.

Para emplatar tenemos que poner abajo el tomate, luego la mozarella y encima el calabacín. Añadimos entonces la sal, el aceite, la albahaca y el vinagre. Aquí si pico yo la albahaca para que no se ponga oscura por el calor del calabacín asado. Por último agregamos los piñones o semillas de sésamo y procurando que queden repartidos entre los distintos “paquetitos”. Y eso es todo.

Nota: la foto es de otra ensalada caprese, pero en cuanto vuelva a hacer la de calabacín la cuelgo.

Ensalada Caprese

Típica ensalada italiana que gusta a todos los amantes del queso mozzarella. Durante el viaje que estuvimos en Italia la probé en varios sitios y no ofrece ninguna diferencia tan sólo en los tipos de vinagres o en la presentación del plato, lo cual me animó bastante ya que a veces tienes la idea de un plato y cada restaurante cambia los ingredientes por completo. El tiempo de preparación es muy corto y es de muy fácil preparación.

Ingredientes para dos personas:

  • 1 Tomate carnoso maduro
  • 1 Bola de mozzarella de búfala italiana
  • 1 Rama de albahaca fresca
  • Sal, Aceite, vinagre ( de jerez o de módena) y orégano.

Preparación:

Lavamos bien el tomate y lo cortamos en rodajas medianas por el lado del tomate en que queden más grandes. Extendemos las rodajas en el plato. Cortamos la mozzarella (yo uso la del mercadona que tiene buen sabor) en rodajas y calculamos que nos salgan tantas como las de tomate.

Lavamos muy bien la rama de albahaca y aquí hay diferentes versiones. Hay quienes ponen encima de cada rodaja de tomate una hoja de albahaca y quienes la pican menudita. Sea como fuere tan sólo nos falta echar la sal, el aceite, el vinagre y el orégano. Y con esto quedaría lista la ensalada.

Champiñones Rellenos de Huevo

Receta muy sencilla que vi hace tiempo y que tenía ahí olvidada pero por lo sencilla que es merece la pena probarla. El único inconveniente por llamarlo de alguna manera es conseguir champiñones muy grandes para que resulte más cómoda de hacer y más vistosa. Puedes comer estos champiñones sólos, en aperitivos, o acompañando carne. Eso sí, es mejor comerlos recien hechos, ya que cuando pasan varias horas toman un aspecto menos agradable y se endurecen algo.

Ingredientes para dos personas:

  • 8 champiñones medianos o 6 grandes.
  • 100 gr. de guisantes
  • 2 Huevos
  • 100 gr.de jamón serrano

Preparación:

Limpiar muy bien antes bajo el grifo y luego con una esponja los champiñones para eliminar cualquier rastro de tierra. Quitale los tallos finales y con un “sacabolitas” limpialos por dentro dejando la cabeza del champiñón como si fueran pequeños cuencos.

Mientras en un poco de agua con sal cuece los guisantes. Una vez cocidos escurrelos y échalos algo de agua fria para bajarles la temperatura.

Pon en una bandeja de hornear los “champiñes huecos” y échales una pizca de sal. Bate los huevos en un recipiente hondo y añade los guisantes y el jamón.

Con una cuchara rellena uno por uno los champiñones. Cuando tengas todo listo pon en el horno 15 minutos a 180 grados. No te agobies si algún champiñón se abre y en la bandeja te derrama una mezcla de huevo y agua. Es algo habitual.

Opcional:

Si no queremos jamón se puede añadir, daditos de pavo, taquitos de queso o incluso el relleno del champiñón salteado con una cebollita. Ya lo dejo al gusto.