Bizcocho a la Elizabeth
Puedo decir a ciencia cierta que es el bizcocho más rico que he probado en mi vida, sin desmerecer al bizcocho de nueces de una fabulosa cocinera de Santalla y que ya publiqué por aquí la receta.
Tiene muchos ingredientes y una preparación que lleva tiempo, pero cada paso es importantísimo para que tenga esta textura y el sabor.

Ingredientes para 10 personas.
Usamos el recipiente del yogurt para hacer las medidas
Preparación:
Retiramos con cuidado la corteza de la calabaza y cortamos en cachitos pequeños. En una olla ponemos la calabaza, dos medidas de azúcar, las dos ramas de canela desmenuzadas y rociamos con bastante canela molida. Ponemos un poco de agua pero que cubra poco ya que la propia calazaba al cocer va a soltar su jugo. Dejamos que hierva y removemos hasta que quede una pasta donde la calabaza se haya derretido completamente y no quede apenas agua de la cocción. Apartamos del fuego y dejamos que enfríe. No podemos agregar a nada mientras que no enfríe la pasta de calabaza. Quitamos además los restos de la canela en rama.
Mientras en un bol de mezclas, añadimos el aceite y el azúcar y mezclamos con la batidora hasta que se haya disuelto todo el azúcar. Rallamos la piel del limón siempre teniendo cuidado de no tocar la parte blanca que amarga. Añadimos la ralladura a la mezcla y además el zumo de los dos limones. Incorporamos los huevos, la esencia de vainilla o el licor y los yogurt. Una vez todo bien mezclado añadimos la levadura y la harina.
Las almendras y las nueces las podemos comprar enteras y molerlas nosotros en la picadora. Algunas podemos apartar y dejar menos picadas para que nos sirvan para la decoración del bizcocho.
Añadimos por último la pasta de calabaza fría y todas las nueces y almendras. Mezclamos ya con cuidado con la varilla o una paleta pero sin usar ya la batidora. Untamos con mantequilla el molde para que no se pegue, espolvoreamos un poco de harina y las almendras y nueces menos molidas.
Precalentamos el horno a 150 grados. Cuando esté ya caliente introducimos el bizcocho. Cuando vemos que va tomando color y forma al cabo de 20 minutos, pinchamos con una varilla el bizcocho y si sale limpia estará hecho, sino, dejamos unos minutos más. El tiempo es orientativo porque depende del horno, el molde, las harinas, hay veces que tardan más o menos en cuajarse. Lo mejor siempre es pinchar pero cuando veamos que ya ha tomado consistencia, ya que sino, si pinchamos antes, bajará el volúmen y no quedará tan bonito.
Cuando desmoldamos, el pequeño toque de almendras tostaditas del horno quedarán muy decorativas.
