Lasagna de Carne Sencilla
Receta para Julián para que practique en casa. Esta lasaña de carne es la receta más sencilla que he conocido de este plato, y a mi personalmente es la que siempre me ha gustado más y hemos hecho toda la vida en casa. Hay muchas variantes de la lasaña que con tiempo iré poniendo en el blog, pero quería comenzar con la más básica.

Ingredientes para cuatro personas:
- 1/2 litro de leche
- 2 cucharadas soperas rasas de maicena
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal, pimienta y nuez noscada
- 1 cebolla y dos dientes de ajo
- 1/2 kg. de carne picada de ternera
- 1 kg de tomates colorados o 1 lata de 250gr de tomate triturado
- 1 ramillete de albahaca fresca
- Orégano, sal. azúcar y aceite
- 10 placas de lasaña
- 250 gr. de queso mozarella en lonchas
- 200 gr. de jamón cocido en lonchas.
Para la bechamel:
Para la carne picada:
Para montar el plato:
Preparación:
Antes de nada puntualizar en las placas de lasaña. Existen dos tipos en el mercado, las precocinadas o las secas enteras. La diferencia son los tiempos. Evidentemente las precocinadas son más cómodas ya que las sumerges antes en agua caliente unos minutos y ya están lista. Las otras tienes que poner a hervir en una olla mucha agua y un poco sal, e ir introduciendo las placas para que se cuezan y remover con cuidado para que no se te peguen y no se te rompan. Luego has de escurrirlas muy bien para que no den agua a nuestro plato.
Solventado el tema de las placas, lo primero es ir preparando nuestra carne. En una sartén ponemos un chorrito de aceite y nuestra cebolla y ajo bien picaditos. Cuando estén ya en su punto añadimos la carne que sofreímos bastante con el orégano y sal que le hemos echado. Una vez la carne ya esté bien hecha añadimos la salsa de tomate o los tomates frescos ya triturados y pelados por supuesto. Junto con el tomate agregamos una cucharadita de azúcar, sal y la albahaca fresca. Dejamos freir hasta que la salsa reduzca y el tomate haya perdido todo el agua. Lo notaremos también porque el aceite empieza a subir y lo ves en los filos de la sartén.
Una vez finalizada la carne comenzamos a montar la lasaña. En un recipiente rectangular para horno añadimos mantequilla y untamos para que no se pegue nada después. Ponemos una primera base de placas de lasaña, una de jamón cocido y otra de queso. Añadimos la carne picada encima. Y así repetimos hasta que siempre la última sea de placas de lasaña.
Reservamos un poquito del queso para el final. Ahora hacemos la bechamel, poniendo en un cacillo la mantequilla a derretir. Diluimos en un poco de leche las dos cucharadas de maicena. Añadimos a la mantequilla, la leche, la pimienta, la nuez noscada y la sal. Ojo, y no abusad de estas especias u os estropeará la salsa. Cuando comience a hervir añadimos la mezcla de leche y maicena y entonces empezará a espesar. No paramos de mover y dejamos que hierva un par de minutos. Probamos de sal y lista la bechamel.
Entonces ya simplemente añadimos la bechamel por encima de nuestra lasaña y colocamos el queso reservado. Calentamos el horno al máximo en posición de gratinador e introducimos la lasaña. Cuando veamos que se pone morenita ya podemos sacar y degustar.
La lasaña es además un plato que de un día para otro es mucho más rico porque ha cogido más cuerpo, se solidifica y se unen mejor los ingredientes, pero creo que está buena de cualquier forma.




