Tigretones caseros

No hay nada mejor que tener buenos amigos a los que cocinarles y que prueben cosas nuevas que experimentas en la cocina (ya que a la pareja ya la tenemos rallada de que te haga de catador oficial). Esta semana hemos tenido una nueva sesión de cena y series compartida y como en el festivo no tenía otra cosa que hacer, me puse a lo que más me gusta: cocinar.

La receta del tigreton es resultado de haber hecho un día un bizcocho de chocolate y de pensar en que si hacía panteras rosas, como pondré en el siguiente post, pues hago algo de chocolate por si no gustaran las primeras. Así que pensé y recordé el relleno que tenían y listo, a experimentar.


Ingredientes para 8 unidades:

  • 1 yogurt natural
  • 1 medida de yogurt y media de harina
  • 1 medida de yogurt y media de cacao en polvo
  • 1 medida de azúcar
  • 1 cucharada de aceite girasol u oliva
  • 1 sobre de levadura royal
  • 3 huevos
  • 125 ml. de nata
  • Azúcar para la nata
  • Mermelada de fresa
  • 750 gr. de chocolate para fundir
  • 50 ml. de leche

Preparación:

Lo primero es realizar nuestro bizcocho. Preparar un molde rectangular de horno con mantequilla y harina espolvoreada. Con la batidora y un recipiente amplio mezclamos los huevos, con el azúcar y el aceite. Batimos muy bien hasta que levante un poco. Ahora añadimos el cacao y por último la harina tamizada con la levadura. Añadimos nuestro preparado al horno y lo dejamos a 150º durante 20 minutos. Siempre pinchamos con el palito para ver si está bien hecho. Procurad que no se queme.

Dejamos enfriar el bizcocho. No lo cortaremos hasta que no esté frío, porque con la misma fuerza del cuchillo lo aplastaríamos y no nos saldría rectangular. Así que cuando estemos seguros de que está fresquito, con un cuchillo bien afilado partimos primeramente las unidades. Una vez partidas, procuramos hacer dos cortes más cada bizcochito para poder rellenar. Ojito con el corte. Hacedlo suavemente sin apretar y de forma transversal para no destrozar el bizcocho que está muy blandito.

Una vez que tenemos todos bien cortaditos, montamos la nata hasta que quede bien durita con el azúcar. Y empezamos a untar a cada bizcocho, la capa de abajo con nata y la de arriba con mermelada. Aquí la cantidad al gusto.

Ponemos nuestro chocolate al baño maría con la leche y lo derretimos suavemente. También lo podéis hacer en el microondas pero con mucho cuidado. Si precisáis de más leche podéis añadir un poquito más, pero que no resulte demasiado líquido.

Ponemos nuestros pastelitos en una rejilla y los bañamos con chocolate. Yo para poder separarlos después, corté trocitos de papel vegetal de horno y les puse a cada uno el suyo, para después despegarlos mejor.

Dejamos enfriar un poco y luego a la nevera. De un día para otro están mejor ya que al bizcocho le ha dado tiempo de absorber nata y fresa y quedan más jugosos. Podéis decorar con virutas de chocolate o de colores.