Papas con bechamel

Esta receta es muy típica de mi tierra, o al menos, yo sólo la he visto cocinar allí. No tiene ningún secreto realizarla y es un buen acompañante a cualquier carne que se cocine asada y cuyo resultado sea algo seco. Las patatas con la salsa llenan mucho por tanto aunque parezca que echas poca cantidad. El sobrante puedes comerlo ese mismo día o al día siguiente, pero como sabéis, las patatas no son muy agradecidas a la hora de conservarse. Por supuesto no se puede congelar.


Ingredientes para 4 personas

  • 3/4 kg. de patatas
  • 250 gr. de bacon en tiritas
  • 2 huevos
  • 1 cebolla
  • 250 gr. de queso el ventero light o cualquier queso que no sea curado.
  • 250 gr. de champiñones frescos laminados
  • 1/2 l. de leche
  • 3 cucharadas de maicena
  • 25 gr. de pimienta
  • Nuez noscada y pimienta
  • Sal y Aceite

Preparación:

Esta es la parte más entretenida de la receta. Pelar las patatas y cortar en rodajas finas y salar. Preparad para freir las patatas en una sartén con bastante aceite o en la freidora. Siempre esta última es mucho más rápido. Cuando estén fritas las ponemos en una bandeja con papel absorvente para que recoja todo el aceite sobrante.

Mientras en otra sartén sin aceite echamos el bacon para que se dore y pierda un poco la grasa. Es bueno reducir toda la grasa que se pueda en esta receta para que no resulte demasiado pesada. Ponemos en un cacillo con agua los huevos a cocer.

Una vez fritas las patatas y dorado el bacon, ponemos en otra sartén un poquito de aceite y sofreimos la cebollita picada fina o cortada en juliana. Añadimos los champiñones laminados y por último cuando estén casi hechos el bacon. Cuando se mezcle todo bien apartamos.

Los huevos ya cocidos los pelamos y picamos. La mayor parte del queso la cortamos en trocitos pequeños y otra la rallamos.

En un recipiente para horno añadimos una capa de patatas, un poco de queso , el huevo picado y el relleno de bacon. Luego tapamos con otra capa de patatas. Es momento entonces de preparar nuestra bechamel.

Añadimos en un cacillo la mantequilla con la pimienta y nuez noscada. Cuando se derrita añadimos la leche. Siempre reservamos un poco de leche fria para diluir la maicena bien. Añadimos la sal y cuando empiece a hervir añadimos la maicena diluida y no paramos de remover hasta que vuelva a hervir y espese. Probamos en ese momento por si queremos rectificar de sal.

Añadimos nuestra bechamel rápida a nuestras patatas y espolvoreamos por encima el queso rallado. Metemos en el horno a gratinar unos 15 minutos. Depende de cada horno, pero cuando veas que se pone morenita aparta.

Lasagna de Carne Sencilla

Receta para Julián para que practique en casa. Esta lasaña de carne es la receta más sencilla que he conocido de este plato, y a mi personalmente es la que siempre me ha gustado más y hemos hecho toda la vida en casa. Hay muchas variantes de la lasaña que con tiempo iré poniendo en el blog, pero quería comenzar con la más básica.


Ingredientes para cuatro personas:

    Para la bechamel:

  • 1/2 litro de leche
  • 2 cucharadas soperas rasas de maicena
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Sal, pimienta y nuez noscada
  • Para la carne picada:

  • 1 cebolla y dos dientes de ajo
  • 1/2 kg. de carne picada de ternera
  • 1 kg de tomates colorados o 1 lata de 250gr de tomate triturado
  • 1 ramillete de albahaca fresca
  • Orégano, sal. azúcar y aceite

  • Para montar el plato:

  • 10 placas de lasaña
  • 250 gr. de queso mozarella en lonchas
  • 200 gr. de jamón cocido en lonchas.

Preparación:

Antes de nada puntualizar en las placas de lasaña. Existen dos tipos en el mercado, las precocinadas o las secas enteras. La diferencia son los tiempos. Evidentemente las precocinadas son más cómodas ya que las sumerges antes en agua caliente unos minutos y ya están lista. Las otras tienes que poner a hervir en una olla mucha agua y un poco sal, e ir introduciendo las placas para que se cuezan y remover con cuidado para que no se te peguen y no se te rompan. Luego has de escurrirlas muy bien para que no den agua a nuestro plato.

Solventado el tema de las placas, lo primero es ir preparando nuestra carne. En una sartén ponemos un chorrito de aceite y nuestra cebolla y ajo bien picaditos. Cuando estén ya en su punto añadimos la carne que sofreímos bastante con el orégano y sal que le hemos echado. Una vez la carne ya esté bien hecha añadimos la salsa de tomate o los tomates frescos ya triturados y pelados por supuesto. Junto con el tomate agregamos una cucharadita de azúcar, sal y la albahaca fresca. Dejamos freir hasta que la salsa reduzca y el tomate haya perdido todo el agua. Lo notaremos también porque el aceite empieza a subir y lo ves en los filos de la sartén.

Una vez finalizada la carne comenzamos a montar la lasaña. En un recipiente rectangular para horno añadimos mantequilla y untamos para que no se pegue nada después. Ponemos una primera base de placas de lasaña, una de jamón cocido y otra de queso. Añadimos la carne picada encima. Y así repetimos hasta que siempre la última sea de placas de lasaña.

Reservamos un poquito del queso para el final. Ahora hacemos la bechamel, poniendo en un cacillo la mantequilla a derretir. Diluimos en un poco de leche las dos cucharadas de maicena. Añadimos a la mantequilla, la leche, la pimienta, la nuez noscada y la sal. Ojo, y no abusad de estas especias u os estropeará la salsa. Cuando comience a hervir añadimos la mezcla de leche y maicena y entonces empezará a espesar. No paramos de mover y dejamos que hierva un par de minutos. Probamos de sal y lista la bechamel.

Entonces ya simplemente añadimos la bechamel por encima de nuestra lasaña y colocamos el queso reservado. Calentamos el horno al máximo en posición de gratinador e introducimos la lasaña. Cuando veamos que se pone morenita ya podemos sacar y degustar.

La lasaña es además un plato que de un día para otro es mucho más rico porque ha cogido más cuerpo, se solidifica y se unen mejor los ingredientes, pero creo que está buena de cualquier forma.

Calabacines rellenos

La receta es además de vistosa rica y una forma de comer verdura algo diferente a los salteados habituales. La idea la ví en www.directoalpaladar.com y probé y por eso la publico aquí para no tener otro papelito más con recetas por ahí dando vueltas y compartirla por supuesto.

Ingredientes para dos personas:

- 2 Calabacines que sean gorditos y grandes.
- 1 pechuga de pollo
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla pequeña
- 1 trozo de queso fácil de fundir
- sal y aceite

Preparación:

Limpia bien los calabacines con agua. Corta primero las puntas y luego un corte a la mitad o en tres trozos si son muy grandes. Despues entre el cuchillo y una cucharita pequeña ve limpiando por dentro y sacando la carne. Deja siempre un poquito para que el calabacín no pierda consistencia. Una vez limpiados, reserva la carne y ponlos a cocer durante 5 o 10 minutos con un poco de sal y abundante agua. Cuidado al sacarlos que no se te rompan, así que no los dejes cocer ahí mucho que se te deshacen. La idea es que se le quite la dureza del crudo ya que el tiempo que van a estar en el horno es poco.

Pica muy menudita la cebolla y los pimientos y ponlos a sofreir en una sarten con lo justo de aceite. Echa un poco de sal para que se haga un poco más rápido. Luego agrega la pulpa del calabacín y por último el pollo bien picadito. Una vez que tengas hecho el sofrito aparta que vaya enfriando un poco.

Para el queso puedes usar cualquiera que tengas en ese momento. Te va bien un mozzarela como cualquier semicurado. A gustos. Corta unos trocitos en taquitos y otro rállalo para gratinar.

Una vez bien escurridos los calabacines, ponlos en una bandeja de horno en vertical. Rellenalos sin miedo con sofrito y taquitos de queso y luego tapona con queso rallado. No importa que te queden fideitos de queso rallado sueltos que cuando derritan da un color bonito al calabacín.

Pon el horno a 180 grados y ale, déjalos 15 minutos. Cuando veas que el queso se pone con ese color morenito estarán perfectos. Simplemente sirve al menos dos piezas por persona.

Bolitas de espinacas y queso

La siguiente receta está basada en un plato que prepararon en el programa “Hoy cocinas tú” de Eva Arguiñano, la cual, yo agregué la idea del queso ya que a mi particularmente las espinacas me gustan, pero no me enloquecen tanto para comerlas sin un ingrediente a mayores que me quite un poquito el sabor de las mismas.

La base es simplemente preparar unas croquetas de espinacas pero luego le puedes dar la forma de bolitas y ensartarlas en un pinchito, o dejarlas con la forma que más te guste o mejor te queden dependiendo siempre del espesor que le hayas dado. A veces salen un poco sueltas y son difíciles de moldear.

Los ingredientes son para ocho bolitas:

  • 300 gr. de espinacas limpias y picaditas
  • 1 cebolla fresca o cebolleta
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 vaso de leche aproximadamente
  • Harina (la cantidad que vaya necesitando 1/2 vaso aprox.)
  • 100 gr. de queso
  • Aceite de oliva
  • Sal y nuez noscada
  • Harina, huevo y pan rallado para el rebozado

Preparación:

Doramos la cebollita y el ajo muy picaditos con un chorrito de aceite y a continuación agregamos las espinacas picaditas. Verás como poco a poco van reduciendo y se quedan en menos de la mitad de tamaño. Cuando hayan perdido la mayor parte del agua, agregamos la harina. Dejamos que la harina se dore también un poquito e inmediatamente echamos la leche, sal y una pizca de nuez noscada.

Enseguida se comenzará a hacer una masa. A veces nos quedamos cortos de harina, pero para ello hay solución: simplemente muy poquito a poco y sin dejar de remover, echas harina en cantidades reducidas y la masa lo va absorbiendo y coge el espesor adecuado. Es bueno siempre hacerlas,  tanto croquetas y masas de este tipo, en una buena sartén antiadherente. Te va a facilitar el trabajo.

Cuando esté la masa espesita (notarás que al moverla lo hace toda al mismo tiempo como si fuera un bloque) estará lista y es momento de dejarla enfriar. Mientras cortamos el queso en daditos pequeños. Cuando esté totalmente fria, cogemos con la cuchara una porción de masa, y con las manos un poquito untadas en aceite, hacemos una bolita introduciendo taquitos de queso siempre quedando éstos bien cubiertos, ya que sino al freirlos se derretirían con el aceite perdiendo textura y sabor. Cuando tengamos las bolitas hechas, pasar por harina, huevo y pan rallado. Si no quieres harina el rebozado, salen también estupendas con solo pan rallado y huevo. Fríelas en abundante aceite caliente y cuando las saques siempre pon papel para absorber el aceite sobrante.

Para adornar sirvelas ensartadas en un palito de pinchos. Quedan muy vistosas.

Ensalada del César estilo Jamie Oliver

Esta va dedicada a Lola, que le encantan tanto la Ensalada del César como el Jamie Oliver. Asi que como no puedo vencer ni a uno ni a otra, me uno a ellos :)

Ingredientes:

Ensalada del Cesar

  • Hojas de lechuga romana
  • Muslos de pollo
  • Hojas de romero
  • Aceite, sal y pimienta
  • Unas rebanadas de pan
  • Unas lonchas de bacon
  • 3 anchoas
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de yogur
  • Queso parmesano
  • Zumo de limón
  • Hojas de viola

 

 Preparación:

Adobamos un pollo con un poco de aceite, romero, sal y pimienta. Tras esto lo cocinamos como siempre, colocando debajo del mismo una capa de rebanadas de pan. Así conseguimos que el pan se empape con el jugo que va desprendiendo el pollo. Poco antes de finalizar, lo sacamos y lo cubrimos con unas lonchas de bacon y procedemos a Hornear de nuevo.

Para la salsa, en un mortero machacamos tres anchoas y medio diente de ajo hasta formar una pasta. Acto seguido añadimos queso parmesano rallado, una cucharada de yogur, tres partes de aceite y una parte de zumo de limón. Removemos.

En un bowl colocamos las hojas de lechuga romana, la carne de los muslos del pollo, un poco del pan que hemos cocinado con el pollo cortado en dados y unos trozos de bacon, y aliñamos, revolviendo con cuidado. Podemos decorar el plato con unas virutas de queso parmesano y unas hojas de viola.

 

Tarta de espinacas

Primero detallar que la foto no es la tarta que hice, pero como no tenía mi cámara a mano, ya que con la mudanza, cualquiera sabe por donde andará, he tenido que buscar una similar.

La forma escogida para la tarta fue alargada.  Para mí el molde de silicona alargado es el más práctico que he encontrado de todos los que llevo usando y más para hacer recetas para dos personas (aunque a mi me sirivió para la cena y el almuerzo del otro día).

 Ingredientes para dos personas (y comen cuatro):

  • Una plancha de masa Boutoni (en la caja vienen dos)
  • Una bolsa de espinacas ya limpias (unos 400 gr.)
  • Una cebolla pequeña
  • Una cajita pequeña de bacon picado
  • Una bolsita de queso rallado para pizza
  • Un trozo de mozzarella entero de unos 200 gr.
  • Dos huevos
  • Sal y aceite de oliva

Preparación:

Extender la masa en el molde que cubra todos los laterales y elfondo y si sobra algo por arriba mejor. Yo tuve que cortar la masa para adaptarla al molde y la verdad es que se maneja muy bien y con los dedos le vas dando la forma deseada. Si no usas molde de silicona untalo con un poco de mantequilla para que luego despegue bien.

Una vez que tengas el molde listo sofrie en la sartén con un chorrito de aceite la cebolla y cuando ésta esté doradita agrega la panceta. Mientras pon a cocer las espinacas unos minutos y cuando estén listas escurre muy bien, que suelen retener mucha agua.  Cuando ya tengas tanto la panceta como las espinacas escurridas, agrégalas y saltealas con el sofrito hasta que pierdan todo el agua que tengan y deja enfriar.

Por último agrega dos huevos y el queso mozzarella cortado en taquitos. Mueve bien la pasta resultante y viertela espandida en el molde y con los filos sobrantes de masa que te quedaron cierralos como si le pusieras una tapa y te quedara todo hecho un paquetito.  Y para rematar le echas el queso rallado quedando una buena capa del mismo.

El horno hay que ponerlo muy flojito al principio y con la bandeja puesta en medio para que le de calor tanto arriba como abajo de forma uniforme. El horno hay que poneyrlo suave para que se vaya haciendo la pasta y no se te dore el queso demasiado rápido y se te queme. Cada horno funciona de  una forma pero yo lo puse una hora a 75 grados y en los últimos diez minutos subí la temperatura a 200 grados para que se pusiera doradito por arriba y listo.

Se puede comer tanto frio como caliente. El comerlo caliente te supone que el queso te quede fundido y le da otra gracia a la tarta, pero es para gustos.  Lo que os puedo garantizar es que está buenísima y te sirve de aperitivo, o de acompañante de una carne.  Demos gracias al canal cocina !!